lunes, 21 de septiembre de 2015

Organización doméstica

Una de las cosas que siempre me preguntais es cómo hago para llevar a la vez tantas cosas sin desfallecer: tengo mi trabajo diario, las tardes de fotografía, por supuesto atender a Dani (cole, extraescolares, revisiones médicas, nutricionista, acompañarlo si puedo en el deporte diario...), también soy la jefa de organización en mi casa (comidas, compras, plancha, logística) , enfermera jefe de puertas para adentro, psicóloga de un adolescente y un amplio etcétera de competencias circunstanciales que debo ejercer como cualquier otra mamá. Además yo soy community manager de mis redes sociales: Instagram, Facebook, Twitter... y de vez en cuando ejerciendo de persona desocupada hasta  saco un ratito para tomar un café con mis amigas.
En definitiva, nada que me diferencie de tantas mujeres actuales, capaces de coordinar lo divino y lo humano, por necesidad más que porque nos sobre tiempo.
MIS pautas para llevarlo todo sin morir en el intento.
  1. Aceptar que es imposible tener siempre  todo hecho al 100%, y no agobiarse por ello. Si un día no me da tiempo de pasar la aspiradora, porque cuando voy a hacerlo mi hijo decide contarme sus preocupaciones respecto a algo que le ha sucedido, prefiero escucharlo a él. A la alfombra no le va a pasar nada por aspirarla mañana.
  2. Priorizar. Hay circunstancias inevitables que tienen una importancia extraordinaria (en mi caso por ejemplo, los horarios de comidas por la insulina de Dani, y la coordinación con el deporte diario) sin embargo otras pueden relajarse un poco.
  3. Compartir y delegar. Nadie es capaz de hacerlo todo solo; desengañaos necesitamos ayuda de la gente que nos rodea. Es necesario aprender a delegar algunas cosas. ¿Ganamos algo demostrando al mundo que superwoman sí existe y que vive en nuestro portal?
  4. Planificar las actividades rutinarias que son constantes. Yo por ejemplo siempre realizo el menú de la semana el jueves o viernes, porque de esta forma puedo hacer la compra el sábado en base a lo que ya tengo previsto. No es bueno improvisar con las comidas, yo "siempre" sé qué se vamos a  comer mañana o a cenar pasado. Esto me facilita la compra, me ayuda a optimizar el control del tiempo y además, me hace  ahorrar dinerillo.
  5. Facilita el trabajo diario. A mi me resulta útil empaquetar cada producto que compro en una forma parecida a la que veis. Suelo poner por fuera el tipo de alimento que contiene y el porcentaje de HC. De esta forma cuando voy a utilizarlo tengo toda la información al alcance con un sólo vistazo. Puede que me lleve más tiempo colocar la compra semanal, pero como esto lo hago los sábados tampoco me importa demasiado. Prefiero invertir en infraestructura porque a la larga me ahorra tiempo.
  6.  Anticipa las cosas que sabes seguro que vas a necesitar. Una de mis costumbres habituales es cocinar los domingos para varios días. Tengo más tiempo libre, y al estar en casa me resulta operativo dejar preparada la base para la comida -y a veces cena- de dos o tres días. De esta forma cuando llegamos a mediodía, sólo necesitamos darle un último toque y está listo. Tened en cuenta que Dani y yo llegamos a casa a las 14.45... así que me parece la mejor forma de comer sobre las 15 h. Más tarde ya me supone un problema con la insulina pq la del desayuno se la ha puesto a las 7.30
  7. No te desesperes si no sale todo tal como habías previsto. A veces sucede que tenemos todo en perfecto estado de revista, hemos planificado los menús y nuestro tiempo está organizado para poder ir a la peluquería un día concreto... pero surge un imprevisto; o lo que es peor, no surge nada y simplemente nos olvidamos. Relativiza, ¿de verdad es tan grave? ¿tiene solución?
Ninguna de nosotras somos máquinas de encendido automático. Tenemos días mejores y peores, nos emocionamos, estamos cansadas, a veces nos sentimos confusas... todo eso forma parte de la vida diaria y nadie está exento de pasar por ello en un momento dado. Párate y respira, piensa y tranquilízate. Si después de todo, ese día en que creías tenerlo todo perfecto, los renglones de la vida se tuercen y crees que no vas a encontrar solución, déjalo todo y sal a tomar ese café con amigas. Probablemente cuando vuelvas el problema se haya disipado simplemente porque lo estarás viendo con perspectiva. Y si a pesar de ello en ese momento necesitas ayuda... ¡Silba!


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