martes, 9 de septiembre de 2014

Septiembre.

Huyyyyyy.... hace tiempo que no escribo, pero es que necesitaba pasar unos días con Dani, y alejarme durante un tiempo del ordenador. Hemos pasado un verano muy especial, y necesitaba dedicarle un tiempo a mi hijo, y dis frutar de él y con él. Como todos sabéis, es importante saber bajar el pie del acelerador y reorganizar las prioridades, ¿verdad?

 
Tras el estupendo verano, donde hemos relajado muchísimo las pautas y ciertas normas, llega septiembre y con él volvemos a la rutina. El trabajo, las responsabilidades y el agobio que supone para muchas familias actualmente empezar el curso con la carga económica que conlleva, hace que en ocasiones nos sintamos apáticos. Además los días son ya mas cortos y se acaba el inagotable tiempo de ocio que teníamos hace apenas unos días.
Los niños no son ajenos a esta situación, y de forma transitoria pueden sufrir algún que otro cambio en su comportamiento.
Nosotos no tenemos más remedio que aceptar el hecho de que las necesidades insulínicas de nuestros hijos, han variado (en la mayoría de los casos) durante el verano, debido a la importante actividad física, y deben ser reajustadas ahora de acuerdo a la planificación de la vida escolar. Las clases diarias, las  actividades  extraescolares, sus nuevos horarios y el deporte... 
Volver a empezar con nuesta vida de todos los días supone mucha disciplina y no pocas dosis de paciencia, porque los niños van a demandarnos  mucha más flexibilidad de la que nosotros podemos ofrecerles, puesto que ya se han acostumbrado a la tolerancia veraniega, y les cuesta asumir que una vez más, deben retomar sus pautas con la misma seriedad y constancia que antes de las vacaciones.
Retomamos pues, las actividades del curso: el deporte, el contacto con los amigos que han estado de vacaciones, las prisas de última hora, el cambio de clase. Volvemos a la vida de todos los días, y ello va a generarnos mucho estrés inicial.
En el caso de Dani estamos a punto de probar un nuevo sistema de medición de glucemias (el freestyle de Abbot) que su endocrino le pondrá hoy -si se deja, que esa es otra- cuya utilidad valoraremos en cuanto empiecen mañana los entrenamientos de natación. Además deja de comer en el colegio, ahora vendrá a casa a diario porque ha finalizado Primaria y ya tiene clase solamente por la mañana. A partir de ahora el menú lo plantearé yo.
Por otra parte, se intensifican los entrenamientos de natación, y ha de disponer de tiempo para su teacher de conversación en inglés y para las clases de teatro a las que dice querer apuntarse.
En definitiva, la vida de un niño de 12 años que realiza las mismas cosas que cualquier otro de su edad.

Poco a poco nos iremos centrando, ahora toca pasar la fase de adaptación, así que, una vez más recurrimos a nuestra educadora Merche, para que nos ayude a reajustar las pautas insulínicas, teniendo en cuenta el importantísimo cambio en sus niveles de ejercicio físico y su nueva rutina diaria, completamente distinta a la del curso pasado.

Empezamos septiembre, con la misma energía y ganas que siempre. ¿Y vosotros, con qué talante afrontáis el cambio?
 

      

5 comentarios:

  1. Buenos días y gracias por tu comentario y tu blog.
    he leído que vas a probar el freestyle!. no dejes de contarnos todo, por favor. Yo personalmente estoy muy interesada en él, para mi hijo de 10 años. tengo muchas esperanzas, ojalá funcione.
    Te puedo preguntar de dónde eres y si lo has conseguido por medio del hospital, a nivel particular, por el laboratorio, o...?

    gracias y un besi.

    MP

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    1. Hola, muchas gracias por tu comentario.
      Verás, nosotros somos de Ourense. Mi hijo debutó a la edad del tuyo, 10 años, en unos días hará 2 años. La decisión de probar el freestyle viene de la recomendación de su endocrino; Dr. Antonio Gippini, quien ha considerado que puede ser una forma magnífica de mantener los controles glucémicos permanentemente al día, sobre todo teniendo en cuenta que mi hijo es nadador, y se pega unas palizas importantes de entrenamiento con su club. Esto quiere decir que debo realizar glucemias nocturnas con frecuencia, y le ha parecido mucho más resolutivo este sistema que el tradicional con la lanceta, puesto que le quitamos al niño aproximadamente unos 100 pinchazos en los dedos al mes.
      Por ahora, la recomendación de uso ha sido del médico y su educadora está de acuerdo, aunque en mi ciudad Dani será el primer niño en utilizarlo y todos veremos la evolución y manejo, a través de su día a día.
      Me preguntas como lo he conseguido... ya te digo, ha sido cosa de su médico. Me ha dicho que a cada endocrino el laboratorio le facilita dos aparatos, y sensores para un mes en cada paciente, luego habría que comprarlos y creo que valen unos 120 euros/mes.

      De todas formas, yo intentaré averiguar más sobre este tema, porque si realmente es eficaz y práctico... probablemente me plantee el esfuerzo económico mientras la SS no lo cubre, cosa por la que tenemos que luchar todos juntos desde YA.

      A tu disposición para lo que quieras,

      Un abrazo

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  2. 1000 gracias por tu amable y extensa respuesta q he leído con mucho interés.
    Estaré muy pendiente de vuestra experiencia. Este aparatito, si funciona, puede mejorar la calidad de vida de toda la familia. Levantarse dos -tres veces cada noche es agotador.
    Espero q vaya muy bien, y luchemos juntas porq la ss nos lo subvencione. En el caso de mi hijo yo creo q le sale a cuenta, con la cantidad de tiras reactivas q gasto.
    Un besi desde zgz.
    Mp

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  3. buenos días!!. primer día de cole en Zaragoza.
    Pregunta: Ya tenéis el medidor??.
    ¿qué tal fue la inserción?. ¿le dolió al niño?
    ¿qué tal funciona?
    Si tienes novedades cuéntanos, porfa.
    Gracias.
    MP

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    1. Hola de nuevo.
      Bueno, aún no lo hemos probado, porque ayer no fue posible . Acabo de hablar con Abbot y hemos quedado en reunirnos en lunes que viene para insertar el sensor. Estará presente Merche, nuestra educadora, así que tendremos la oportunidad de dar una explicación completa basada en el punto de vista del laboratorio y la experiencia de la educadora que también es enfermera, quienes sentarán las bases para que Dani de su opinión como usuario.

      En principio lo que puedo decirte es:
      a) Se puede mojar y vale para la piscina
      b) Funciona incluso por debajo de la ropa; esto es: podemos medir la glucemia sin levantar la manga
      c) Los dos sensores mensuales valen 120 € pero ofrecen un uso ilimitado de glucemias en este tiempo.
      d) Cada caja de tiras vale en torno a 50 €. La S.S. paga a los laboratorios aproximadamente la mitad, (unos 25), así que si los niños usan 2 cajas de tiras por semana, el precio a pagar por los servicios sanitarios sería de 200 €.
      Conclusión, a partir de 5 cajas de tiras al mes... el sensor es rentable.

      Por supuesto iré ampliando información en cuanto tenga datos concretos.

      Un abrazo y gracias como siempre, por seguirme.

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