viernes, 27 de junio de 2014

Gente real: Diego

Supongo que cada uno de nosotros tenemos valores que nos diferencian de los demás. Cada uno de nosotros en mayor o menor medida aportamos algo al mundo que nos identifica y hace únicos. 
Y luego está la casta de gente que sirve de referencia a otros muchos, porque su propia experiencia, vida y capacidad de superación nos sirven de ejemplo a aquellos que aspiramos a imitarlos en un momento dado. 
Quiero presentaros a Diego Castro, un chico de 26 años, miembro del DT1, que compite en diferentes pruebas de atletismo (aunque la suya específicamente son los 800 m), es modelo publicitario, monitor de campamento... y además un encanto.

Conocí a Diego, en una de tantas colaboraciones que él realiza con ANEDIA, dentro del ciclo de conferencias MUEVE TU VIDA, del cual ya os he hablado. Me pareció un ejemplo significativo y muy necesario para tantos otros adolescentes que están empezando a enfrentar su etapa de cambio a la edad adulta. ¡Es tan necesario encontrar a gente como él que nos ayuden a demostrarle a los demás que con diabetes se puede..... !


El otro día tomo parte en una competición  puntuable para el Campeonato de España que se celebraba en mi ciudad -en Ourense- y le pedí una entrevista para conocerlo un poco mejor y explicaros a todos como organiza su vida y sus rutinas un deportista como él, cuya vida está sin duda estructurada alrededor de la diabetes que padece desde los 10 años.
Yo.- (en adelante AS).- Diego, explícame cual es tu rutina  a nivel de nutrición un día como hoy, en el que tienes un desplazamiento en coche, y compites en dos pruebas atléticas a lo largo de la mañana.

Él .- (en adelante DC).- En realidad no es muy distinta a la de otros días, porque el entrenamiento es constante haya o no competiciones. Así que en el fondo, las pautas básicas se mantienen, aunque está claro que debo adaptarlas al nivel de glucemias en cada momento.
AS.- ¿Qué has desayunado hoy?
DC.- Jajaja... Un batido hecho con una mezcla de hidratos rápidos y lentos. En total, 7 raciones aproximadamente. Suelo tomar avena, con frutas, leche o yogur y le incorporo un alga llamada espirulina, por su aporte en vitamina B6 y su efecto contra el agotamiento. Como el sabor es un poco amargo, lo mezclo con otras cosas para que el batido no resulte desagradable. 
Al comer con 4 horas de antelación, he llegado con energía suficiente al entrenamiento, y sin sensación de pesadez para competir. Esto es muy importante al elegir los alimentos que se consumen porque muchas veces el rendimiento y nuestro porpio estado general depende del que hayamos escogido para remontar, recuperar o mantener.  
AS.-¿ En qué medida influye en tu vida diaria la rutina del deporte? ¿Te ves condicionado por los altibajos de la glucemia a la hora de entrenar?
DC.- Trato de ser muy metódico y no dejar cabos sueltos tanto al ponderar la alimentación de cada momento como las unidades de insulina que me pongo a diario. Hace un año, aproximadamente, me cambiaron la basal y esto me provocaba hipoglucemias que me impedían entrenar como hago habitualmente. Decidí ponérmela en dos dosis, a distintas horas del día (mitad y mitad) y de esta forma solucioné el problema. Además he aprendido a manejar los datos de mis mediciones, de forma que siempre tengo a mano distintas opciones para solucionar las hipo o las hiper, de forma que pueda continuar con mi planificación prevista.
AS.- A mitad de entrenamiento has salido de la pista... y ¿cuál ha sido tu rutina?  
CS.- Medir mi glucemia, igual que había hecho antes de empezar a calentar. Valorar el dato, y tomar alguna bebida isotónica, que me sostiene para afrontar la prueba.
Por orden cronológico, digamos que hoy mi rutina na sido: glucemia al levantarme, insulina y desayuno. Dos horas después otra vez glucemia. Calentamiento. A mitad de calentamiento otra glucemia (Si tengo que comer me pincho, si estoy bien no). Competición. Descanso de la competición, glucemia y reponer con una manzana. Entre tanto bebidas isotónicas. 
AS.- ¿Por encima de qué glucemia no haces ejercicio o no compites?
DC.- En torno a 300 mg/dl. Podría hacerlo igual, porque mi cuerpo está adaptado, pero no obtendría buenos resultados. Cuando estoy en hiper tengo la boca seca, y la lengua como hinchada, me siento menos ágil y más torpón. Así que en ese caso ajusto la insulina, espero, y luego continúo.
AS.- Un deportista como tú, que además es un chico joven y por tanto hace vida normal como cualquier otro chico de su edad, ¿Se ve limitado a la hora de salir con los amigos y hacer el mismo tipo de vida que cualquiera de ellos?

DC.- No, en realidad yo no soy una persona especialmente partidaria de los excesos alcohólicos al salir de noche. He aprendido que algunas cosas que elevan la glucemia más que otras, (la cerveza muchísimo, una copa de vino quizá no tanto...). Sin embargo está claro que también he tenido momentos de pasarme de revoluciones y poner en riesgo mi diabetes por  asumir comportamientos no precisamente adecuados. Pero me di cuenta pronto de que ese tipo de vida no es sano -ni para mi como diabético, ni para nadie- y enseguida decidí que debía reconducirlo hacia otro lado. Así me dediqué al deporte como hago ahora; y todo transcurre muy bien. 
AS.- ¿Has pensado en ponerte una bomba de insulina?
DC.- Me la han ofrecido hace poco, en la consulta del endocrino. Lo estoy valorando, es posible que pronto lo intente, aunque estoy más interesado en el monitor contínuo de glucemia. Porque me va a permitir tener unas referencias mucho más claras y permanentes de ese dato, sin necesidad de pinchazos constantes.  Ese sí que es un avance importante para la gente como yo que se controla la glucemia tantas veces al día.

AS.- Dime... ¿la diabetes te impide llevar la vida que soñaste tener?
DC.- No, para nada. Si algo he aprendido desde mi debut es que tenemos una capacidad de superación infinita. La diabetes me ha enseñado que puedo llegar a donde yo quiera y puedo conseguir todas las metas que me proponga, si estoy dispuesto a luchar y a trabajar para conseguir mis objetivos.
¿No puedo ser policía ni bombero? En mi caso no me supone un problema porque tampoco tengo interés, pero lo importante es saber que esa pequeña limitación no incapacita para conseguir ninguna de las otras cosas que sí están a mi alcance. Mi trabajo, mi carrera deportiva y mi vida no dependen de mi diabetes, porque he aprendido a no vivir por ni para ella, sino con ella... y esa es la verdadera diferencia.

(Como diría Dani... una nota más en un compás...)


Diego Castro quedó 3º en la prueba de 800 m lisos, y 2º en 400, detrás de su amigo y compañero de equipo David González.

Enhorabuena a los dos...

2 comentarios:

  1. Ehorabuena, un ejemplo a seguir

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  2. Todo un campeón, como atleta y como persona!!!

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