viernes, 4 de abril de 2014

¿La diabetes se cura?

Levantarnos un día y descubrir que alguien ha encontrado la cura de la diabetes es lo que más anhelamos todos los que convivimos con ella de uno u otro modo; por supuesto es una auténtica obviedad. No deseamos nada en el mundo tan fervientemente, y cualquiera de nosotros -padres y madres- de niños con diabetes, daríamos cualquier cosa por mantener a nuestros hijos alejados de ella. Más aún, estoy convencida de que cualquiera de los padres que leen mi blog, estaría dispuesto a cambiarse por ellos, y asumir la diabetes como parte de nuestra vida, con tal de que los niños se libraran de ella... ¡No tengo ninguna duda al respecto!

Pero, desgraciadamente la realidad es otra.
 
 Por eso, me preocupan tanto algunas informaciones que corren por internet sobre supuestas quimeras que consiguen revertir la diabetes, centradas en un público que casi siempre está tan desinformado sobre la realidad de su propia enfermedad, como desesperado por encontrar una solución que no llega.
Y entre tanto, estas empresas  dicen de una forma aparentemente profesional y contrastada "lo que su público quiere escuchar"; ¿No hemos tenido todos momentos en los que nos agarramos a un clavo ardiendo?
Pues ésta y no otra es la principal argumentación de la mayoría. Nos ofrecen soluciones alternativas que aseguran resultados irrefutables, y que algunas veces aceptamos en base a argumentos peregrinos como aquel de ... "La medicina tradicional no tiene todas las soluciones" o incluso otro más comprensible en un momento dado: " Bien no me hará, pero daño tampoco".

Así, podemos encontrar fácilmente páginas en internet que ofrecen cosas como hierbas, raices exóticas, o incluso he leído una que promueve un tratamiento llamado curalotodo (ojito con el nombre.... ) que asegura poder solucionar el Sida, el cáncer y por supuesto la diabetes, con un transplante de células madre.Hay un artículo muy interesante en la revista OJO CIENTÍFICO, que os invito a leer si os interesa profundizar en este tema.
fotografía OJO CIENTÍFICO
Lo cierto es que a día de hoy, la diabetes es una enfermedad crónica que por el momento no tiene cura. La habrá, estoy segura, probablemente antes de lo que pensamos, pero por ahora todavía no se puede afirmar que ninguna de las investigaciones que se están llevando a cabo sobre el tema, haya tenido resultados concluyentes. Todo está en fase experimental y aún no hay datos fiables que los avalen al cien por cien. Estoy convencida de que su descubridor será Nobel de Medicina ese mismo año... ¡Y llegará, también lo sé!
Yo puedo entender mejor de lo que imaginan la necesidad que tenemos de que alguien nos informe de que ha llegado  el milagro y que por fin nos hemos librado de tantas cosas como nos preocupan ahora. Pero, lo cierto es que los mejores resultados se están obteniendo en relación a las investigaciones sobre la diabetes tipo II , lo cual por otra parte es razonable, puesto que es grupo mayoritario, en proporción 9 a 1 , según datos de l Organización Mundial de la Salud que podéis consultar AQUI.
Es cierto que, los hábitos de vida saludable: el control del peso, el mantenimiento de una vida activa, aprovechándonos de los innegables beneficios del deporte y una dieta alimentaria variada, equilibrada y natural han demostrado enormes beneficios en la salud y una gran mejoría en los controles glucémicos de todas los pacientes, en especial los Tipo II. Es aquí también donde se valora la posibilidad de cirugía por banda gástrica en aquellos  pacientes con sobrepeso u obesidad que tienen dificultades para alcanzar su peso óptimo. Cierto... a mejor condición física, mejor control glucémico. Todo esto es innegable, y los datos lo avalan.
Pero no se cura la diabetes, ...lamentablemente.
Las personas que padecen esta enfermedad, pueden -y deben- aspirar a una vida absolutamente igual que el resto, pero las mejoras que se pueden conseguir con este u otro tratamiento, son sólo circunstanciales si no se acompañan de un proyecto de vida a medio y largo plazo basado en hábitos de vida saludables que potencien los efectos conseguidos con la banda gástrica o el bypass gástrico (por ejemplo). Me decía un cirujano hace unos días, que la comunidad científica avala hasta un 60% de mejoría en pacientes diabéticos que  se someten a cirugía gástrica, en controles realizados a un año aproximadamente. Pero en todos los casos se observa que los propios pacientes han incrementado su nivel de actividad física al disminuir su peso corporal, y que la dieta ha cambiado sustancialmente. Los médicos hablan de una "remisión" o "regresión" temporal, pero jamás de una cura.
Es un dato importantísimo, sin duda, a tener en cuenta en determinados casos, porque deja claro una posibilidad real de mejora, eso sí, posterior a una intervención quirúrgica -no lo olvidemos- pero aún está por comprobar su resultado a largo plazo... Hace falta tiempo, que probablemente sea lo único que no tenemos.

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