miércoles, 2 de abril de 2014

Cocinamos con Inés Rosales

Uno de los grandes lujos de la cocina mediterránea, es la maravillosa costumbre de utilizar a diario el oro líquido del Sur... ¡El aceite de oliva virgen!.
Estamos ante una grasa insaturada cuyos beneficios son ya conocidos por todo el mundo, puesto que han sido estudiados y demostrados por infinidad de expertos en nutrición y dietética. Desde el profesor Grande Covián, ferviente defensor de los beneficios de lo que él consideraba la dieta "mas equilibrada del mundo" hasta la actualidad, el aceite de oliva ha demostrado ampliamente que sus cualidades no pueden compararse con las de ningún otro tipo de grasa vegetal.

Y, con esa base de aceite, en lugar de mantequillas y margarinas compuestas a base de otros muchos elementos, la empresa Inés Rosales, ha sacado al mercado una versión de sus conocidísimas y legitimadas tortas ; fabricadas  con harina integral y  edulcoradas con maltitol, con lo que su índice glucémico es porcentualmente muy bajo.
Como siempre hago cuando recibimos un producto nuevo, he repartido entre los chicos algunos paquetes de tortas sin azúcar, para que sean ellos quienes las prueben y me den su opinión, no sólo en relación a su calidad y sabor, sino sobre todo, en base a sus reacciones glucémicas posteriores al consumo.
Basándonos en su información  nos encontramos que los componentes nutricionales de las tortas, están distribuidos así:


VALORES MEDIOSPOR TORTA [30G]POR 100G
Valor Energético162 kcal540 kcal
Proteínas2,5 g8,2 g
Hidratos de Carbono16,9 g56,5 g
Azúcares0 g0 g
Total Grasas9 g30,1 g
Saturadas1,3 g4,4 g
Monoinsaturadas6,7 g22,2 g
Poliinsaturadas1,0 g3,5 g
Colesterol0,0 mg0 mg
Fibra Alimentaria1,5 g4,9 g
Sodio0,07 g0,24 g
 (*)C.D.O.- Cantidad diaria orientativa para adulto: 2000 kcal
Como vemos, cada torta tiene algo más de 1.5 raciones de HC, pero prácticamente la mitad de ellos son fibra alimentaria, lo cual favorece -como ya sabemos- el mantenimiento glucémico a medio/largo plazo. 
Como decía hemos probado las tortas en diferentes situaciones: antes, durante y después del deporte. Como suplemento ante una hipoglucemia y también como postre, elaborando con ellas una tarta de queso cuya receta os daré más abajo, y los resultados han sido los siguientes:

COMO BASE PREVIA AL DEPORTE No hemos constatado ninguna diferencia respecto a otros hidratos lentos. Si se necesita un suplemento energético, previo a un entrenamiento deportivo intenso una sola torta puede no ser suficiente; así que la solución para una merienda de cole, antes del entrenamiento de fútbol o de una tarde de piscina podría ser: 
Torta Inés rosales sin azúcar, con queso fresco y un actimel 0%. Una merienda con poco más de 2 raciones de HC, que aporta proteínas, fibra alimentaria, energía y un hidrato rápido procedente del lácteo.
COMO SUPLEMENTO DURANTE EL DEPORTE; A veces los chicos se ponen a jugar y pierden la referencia de lo que están haciendo. Se meten tan a fondo en el partido o se divierten tanto con la bici que se hace necesario recordarles algo fundamental: deben mantener su nivel de glucemia consumiendo hidratos cada media hora aproximadamente. Como en estos casos lo que necesitan es energía inmediata, yo creo que es mejor alternativa otra de las tortas que hemos probado: la Torta original con canela. En este caso sí lleva azúcar, con lo que los chicos remontan al instante en caso de empezar a notar un bajón glucémico. Sin embargo, al estar enriquecidas con canela, les ofrecemos una de cal y otra de arena...su glucosa subirá y podrán seguir entrenando, además tienen canela, con lo que aprovecharán sus propiedades hipoglucemiantes en el post deporte..
COMO RECUPERADOR TRAS LA ACTIVIDAD FÍSICA Todos sabemos que inmediatamente después del deporte se produce un pico de hiperglucemia al que sucede una fase valle que en ocasiones, si el deporte ha sido intenso, puede terminar en hipoglucemia. Nos recomiendan ingerir carbohidratos cuando se hace deporte por un tiempo mayor a 45 minutos. Las personas con diabetes (y las que no lo son también) necesitan reponerse con un hidrato de efecto sostenido que les mantenga los niveles de glucemia sanguínea; y aquí su composición a base de harina integral ha demostrado una capacidad de recuperación realmente buena. 
Otras apreciaciones:

- Los chicos han constatado un efecto saciante al ser utilizada como snack. El aporte de fibra proviniente de la harina integral, ayuda a evitar la sensación de hambre en momentos determinados, dato a tener en cuenta cuando se trata de darles algo para "matar el gusanillo".

- En caso de recuperación tras hipoglucemia (en reposo, sin actividad física) se constata una elevación glucémica orientativa de 33 mg/dl a 98 ml/dl en 2 horas , cuando se toma acompañado de un Actimel 0%. Datos importantes y muy positivos ( basados en muestreo de dos chicos entre  12 y 15 años),
Otra de las cosas que siempre me pregunto al probar un producto nuevo es ¿Será polivalente? ¿Puedo utilizarlo como parte de la dieta habitual en casa o quedará limitado al consumo ocasional ? Quiero comprobarlo preparando una receta de cocina fresca y primaveral, sin azúcar y que sea apetecible para todos en casa. Una reinterpretación de la tarta mousse de queso que todos conocemos, en la que voy a sustituir uno de los elementos clásicos (la base de galleta) por otra hecha con tortas de aceite.

INGREDIENTES.
- 5 tortas sin azúcar Inés Rosales = 8.5 raciones de HC
- 1 tarrina de queso Philadelphia Light= 0.3 raciones de HC
- 400 ml de leche nata líquida = 2 raciones de HC
- 6 hojas de gelatina neutra = 0
- 1 palito de canela
- cáscara de limón o naranja
- Edulcorante 1cucharada sopera rasa de aspartamo
                                    - 30 gr de cacao en polvo sin azúcar= 0.6 raciones
TOTAL = 11.6 raciones de carbohidratos.

Preparo una base para la tarta moliendo 5 tortas sin azúcar Inés Rosales. Para conseguir una pasta mezclo un chorrito de leche semi desnatada y con esa mezcla cubro el fondo de un molde desmontable  (Si fuese necesario porque la mezcla os queda muy espesa, puede aligerarse añadiendo algo más de leche )
Caliento una parte de la nata (un vasito más o menos) con el palito de canela y la piel de limón, hasta que casi hierve y en ese momento meto la gelatina neutra.
Vamos dando vueltas constantemente -con el fuego apagado- hasta que se derrite y no vemos grumos. Es necesario tener paciencia y dejar se se deshaga del todo, porque si nos precipitamos no gelatinizará igual de bien y quedarán trocitos gomosos en la boca.
Una vez derretida,esta mezcla de leche y gelatina, la cambio de bol para que vaya atemperando, pero todavía dejo dentro la canela y el limón. Monto el resto de la nata con el edulcorante; yo he usado aspartamo, pero podría quedar bien con stevia por ejemplo (es un tipo de dulzor distinto), y lo meto en el frigorífico mientras la leche con gelatina va perdiendo calor.
Cuando  está templada, retiro la canela y la piel de limón e incorporo el queso a temperatura ambiente, no recién sacado del frigorífico para que se deshaga fácilmente  y voy  mezclando todo con la las varillas hasta conseguir una mezcla suelta (quedará cremosa, pero líquida). 
Finalmente, incorporo  la nata montada y la mezclo con suavidad. Termino dando una pasada con la batidora para asegurarme de que queda perfectamente mezclado.
Vierto la mezcla sobre la base de tortas,  la meto en el frigorífico, de hoy para mañana.
¿Cómo decorarla?
Bueno... yo he pensado que puede ser buena idea espolvorearla con un cacao sin azúcar y colocar un adorno de frutos secos en el centro, pero hay mil formas de convertirla en un pastel delicioso y disfrutarla, ¿verdad?
En mi caso he utilizado una cucharada de cacao en polvo sin azúcar y la he espolvoreado con un colador.
Una vez que el cacao está sobre la tarta, la quito del molde y me encuentro esto...


DISTRIBUCIÓN DE LAS RACIONES
La tarta entera tiene 11.6 raciones
La mitad tiene 5.8 raciones
La cuarta parte NO llega a 3 raciones
1/8 de tarta tampoco llega a 1.5 raciones

En definitiva, menos de 1 ración y media por una porción deliciosa de suavidad y sabor. No podéis imaginar lo buenísima que ha quedado esta base contrastada a base de matalahúga y sésamo, con el semifrío. De verdad os recomiendo que lo intentéis porque os va a encantar.
Si queréis eliminar el componente graso de la nata, os recomiendo que utilicéis leche evaporada. En este caso no os quedará con textura mousse como la foto, sino más bien parecido al flan de queso. Fue mi primer intento con esta receta y a mi hijo le encantó, porque lo dividí en flaneras individuales de forma que la sorpresa de la base de torta quedaba al fondo y le pareció riquísimo. Os animo a probar ambas opciones... es imposible que os salgan mal. 
Y si os apetece enviarme las fotografías de vuestras recetas hechas con tortas de aceite, abriré un álbum con ellas y aprenderemos todos a utilizarlas más y mejor.

 ¡ A DISFRUTAAAAAAAR!

4 comentarios:

  1. Muy interesante como siempre Ana.
    Y la tarta que pinta. La tendremos que probar.
    Marilo Paniagua

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    1. Mariló, te la recomiendo de veras. Está deliciosa y tiene pocos HC.
      Es la típica merienda de sábado que les encanta y con la que disfrutamos nosotros también.
      Un puntazo para la empresa, en serio... ¡Qué buenas, por Dios!

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  2. Ricas tortas, y ese postre tiene una pinta ..., a ver si lo probamos.

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  3. Las deberíais de hacer también sin gluten, sería genial !!!!

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