martes, 24 de septiembre de 2013

Quien cuida al cuidador..?

Cuando las cosas se complican, y nos encontramos frente a situaciones que no tienen remedio, las personas solemos reaccionar frecuentemente de forma  inesperada. En ocasiones los problemas nos unen a los demás, mientras que otras veces, cuando eclosionan algunas diferencias ya enquistadas, no queda otro remedio más que afrontarlo desde la individualidad.

A las dudas, los miedos y la incertidumbre que inevitablemente acompañan a las situaciones desconocidas, debemos añadir la sensación de desasosiego que acompaña a terceros que se ven afectados de forma colateral. Si ya es complicado superar nuestra propia incertidumbre ¿cómo ayudar a otros con los miedos que ni comprenden ni comparten?
Yo sé que no se puede mantener el tipo indefinidamente ante determinadas cosas que nos disgustan, simplemente por no extrapolar un problema hacia el lado equivocado. Y sentimos que la confusión aumenta cuando vemos que, sea cual sea la decisión tomada, alguien va a sufrir...

¿Cómo le dices a un hijo, que ha afrontado hace poco un debut diabético, que la vida sigue igual que antes, y las cosas que antes no iban bien ahora...tampoco lo están? ¿En qué medida esta situación afectará a sus emociones, a su comportamiento, a su rutina y a sus glucemias, por ejemplo?
Aprendemos a solucionar las dificultades que nos van surgiendo, relacionadas con una situación coyuntural de la que nos sabemos no culpables, pero ¿qué pasa con las anteriores? ¿Tienen remedio aquellas partes de nuestra vida a las que antes ya le veíamos difícil solución, y que estiramos en el tiempo simplemente por no causar un dolor mayor? ¿Existe el momento oportuno para hacer las cosas bien?

Es evidente que no.

Todo esto, genera estrés y ansiedad en las personas que lo viven, y eso se traslada en un comportamiento no siempre ajustado a lógica. Cuando nos pasa esto, y nos vemos solos ante un frente que sabemos infranqueable, ¿dónde está el límite de las prioridades? ¿En qué nos apoyamos para no llevar la carga emocional del punto final y ser capaces de proyectar un futuro en armonía con cierto nivel de optimismo y energía?
Cuando necesitamos un refuerzo positivo, para no caer al suelo una vez más ¿hacia dónde miramos?


 


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