sábado, 18 de mayo de 2013

Cumple 11 maravillosos años..



8 meses después del debut, y tras habernos enfrentado a un montón de situaciones, tan nuevas como inquietantes: Dani ha celebrado su primer glucumpleaños. Ha sido una jornada intensa y en ocasiones algo incierta porque nuestros planes estaban muy condicionados al tiempo... y lo cierto es que esta semana no ha parado de llover. Así pues, teníamos todos los boletos en la mano para que las cosas saliesen regular, tirando  a mal. Sin embargo, la suerte se puso de nuestro lado, y al final... creo que ha sido un día estupendo.

A mi hijo siempre le ha gustado celebrar su cumple en la casa que sus abuelos tienen en la aldea. Normalmente reunimos allí a un grupo de amiguetes, y preparamos una merienda para padres y niños... (si hace buen tiempo, claro). Desde hace un par de años, la abuela ha institucionalizado una reunión llamada "la comida de los nietos" en la que celebra el cumpleaños de los 4 a la vez, para no andar peregrinando entre las fiestas de unos y otros... este año coincidía con la que Dani había previsto para sus amigos, así que ¿Cómo afrontar la comida de los abuelos/nietos en un restaurante celebrando un multicumpleaños... y luego  continuar con la juerga en casa... donde nuevamente habría sobredosis de comida e hidratos?


Planificamos la primera comida, en base a alimentos que le resultasen apetecibles a Dani, pero fuesen bajos en grasa, para no tener un efecto rebote a media tarde.

Así pues, en el restaurante donde nos habíamos reunido, tomó un revuelto de setas y gambas, y una ración de langostinos a la plancha. Después rape  con patatas (a la gallega) y algo de pan. Le faltaban HC... porque los había dejado para el final, para poder compartir el postre con sus primos. Las velas corresponden a los años que cumplía cada niño : 11 - 8 - 6 - 6. 
Ingesta de HC... 8 raciones, nivel de grasa... bajo, y -eso sí- una cosa que le apetecía muchísimo, la ración de tarta, que nosotros escogimos helada, hecha casi por completo de nata y con una cobertura ligera de chocolate. En definitiva, una decisión que le permitió pasar una tarde ¡Magnífica!

Ya en casa de los abuelos, empezaron a llegar los amigos, y con ellos la diversión. Habíamos previsto una tarde a remojo (con fiesta de globos de agua y piscina, pero... el agua caía del cielo, así que no podía ser)


Hubo un momento en que llovía del tal forma, que los chicos entraron en casa para abrir los regalos esperando a que parase... yo empezaba a sospechar que este cumple iba a ser una tarde más de consola y sofá.
Pero nooooooo.......la suerte se puso de nuestra parte y -aunque el día estaba frío- empezaron a abrirse claros y los chicos de inmediato salieron al jardín a disfrutar del tremendo regalazo que los abuelos les habían comprado a los nietos: una cama elástica de 4 metros de diámetro en la que divertirse como nunca, y bajar la glucemia.



Tras una hora larga, salta que te salta entre gritos y algarabía, llegó la hora de la merienda. Decidí retrasarla un poco, y hacer una especie de merienda-cena para dejarlos jugar aprovechando que no llovía.


La merienda consistió en:gusanitos y aspitos (a Dani no le emocionan, así que... pensé, no se va a atiborrar), pistachos, aceitunas, quesitos mini-babybel light, jamón serrano, jamón cocido, chorizo, vol au vent de philadelphia con milka y pan de molde para que cada niño se preparase los bocatas a su modo. ¿Qué pretendía yo?.... que merendase, claro, pero... sin que Dani tuviese cosas al alcance, que le hiciesen sentirse diferente al no poder hartarse -como sus amigos- de todo.  Así pues, entre los picoteos de pistachos, aspitos (cada paquete es media ración), algún quesito con pavo por aquí y por allá, aceitunas y vol au vent... merendó como un señor sin pasarse demasiado de revoluciones, porque sabía que su premio era... la tarta de chocolate que habíamos preparado el día anterior juntos.



Con sus amigos junto a él, y la enorme sonrisa que brillaba en su carita al saber que ese día si, iba a poder tomarse su tarta favorita, sopló las velas.

Y naturalmente.....se tomó sus 3 raciones, ¡Faltaba más!

* se puso 2 unidades de insulina, cosa que no suele hacer al merendar, Dani a esa hora, no se pincha.

Emociones, mil regalos, risas... juegos... ¿qué faltaba para que la tarde fuese completa? Un poquito más de sol, y otro rato de saltos con los amigos:

video

Registros del día de ayer:

Mañana.- 131
media mañana.- 58
comida.- 73
Antes de merendar.- 83
cena.- 78 (sólo tomó un vaso de leche con 3 galletas, sin insulina)
antes de dormir.- 174
00.30.- 162

Hoy al desayuno: 80

¿Y por qué os cuento esto?......Porque se puede, ¡Claro que se puede!..

2 comentarios:

  1. Ana, ¡cómo me alegro! Claro que se puede y qué feliz se le ve y fiesta doble. Madre mía, un día feliz, feliz y yo me alegro muchísimo.

    Os mando un abrazo fortisimo ya sabe que os quiero, porque sois geiales.

    Transmítele mis felicitaciones y un achuchón a Dani de mi parte.

    Montse

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  2. Me alegro de que el día de Dani fuera tan completo. Saludos de Victoria

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