miércoles, 6 de marzo de 2013

El menú escolar.

Hemos hablado muchas veces de lo difícil que resulta organizar el menú del colegio en aquellos centros que no son especialmente cooperadores. Esto es un problema enorme para aquellos padres que no tienen otra opción más que dejar a sus hijos en los comedores escolares: como es nuestro caso, por ejemplo.

Cuando Dani debutó (septiembre 2012) organizamos una reunión con todo el equipo de profesores que imparte clase en su curso para explicarle la situación del niño y cómo podía verse afectado en aquella etapa inicial. He de decir, que muchos de ellos ya habían ido a visitarlo al Hospital: tutora, tutores anteriores, e incluso un profesor -nuestra eterna tabla de salvación- padre de un niño ,ya adolescente, con diabetes. La experiencia de este hombre y su carácter tan afable y colaborador nos ha ayudado tantas veces, que siempre tendremos con él una deuda de gratitud infinita.
Pero esto es otra historia... 

Otra de las cosas que hicimos entonces, previa conversación con el Jefe de Estudios, fue reunirnos con el equipo de cocina. En el cole de Dani tienen a un hombre encantador (Luis) quien desde el primer momento nos abrió la mano, a lo que hiciera falta: él se encargaba -aún hoy lo hace- de facilitarle un lugar donde medirse la glucemia y ponerse la insulina. Le tiene servilletas al lado de un grifo, y me ha dejado llevar un contenedor amarillo de residuos para que el niño tenga donde ir echando las agujas y tiras... un hombre extraordinario, que me dijo una vez..
- Si no lo hacemos mejor, es porque no sabemos... no porque no queramos.

Le he llevado libros sobre la enfermedad, sobre los hidratos, las raciones... tiene un vasito medidor... en fin; un hombre estupendo.

Unos días antes de fin de mes, me hace llegar el menú del mes siguiente, en formato word para que podamos trabajar sobre él.
Os pongo el ejemplo del mes de marzo:



El menú en estas condiciones se le envía a la educadora, quien lo pauta por raciones o gramos para que Luis tenga más fácil el trabajo a la hora de medir y pesar. 
Una vez estructurado en función de las raciones de Dani en cada momento, se le reenvía así.


Y el bueno de Luis, pesa el pan, le mantiene caliente la sopa de verduras y le cuece lo que haga falta si algún alimento de ese día no le va bien al niño.

(Como soy consciente de que estas tablas no se ven con claridad, os pongo un enlace a dropbox:  MENÚS COLE- antes y después)

También es cierto que nosotros tenemos suerte y que muchos niños no tienen tantas facilidades como nosotros, pero... lo cierto es que ésta es -o debe ser- la actitud a tomar por parte de los colegios públicos, privados y concertados a la hora de convivir con un niño diabético. Yo le agradezco muchísimo que sean tan colaboradores y por tanto he querido ponerlos como ejemplo de lo que, sin duda, debería ser una actitud habitual en todas partes.

¿No?

6 comentarios:

  1. Considérate afortunada, desgraciadamene esto no es lo habitual... Y no se puede hacer nada, no puedes estar cambiando a tu hijo de colegio continuamente.
    Saludos Ana,
    Montse

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    1. Lo sé Montse, lo sé... hay muchas personas que no tienen la misma suerte que nosotros.
      Por eso hay que trabajar con tenacidad en la educación; para que los colegios sean conscientes de la importancia vital de su implicación en este tema ¿No piden ellos que los padres nos involucremos en la educación de los hijos? y que les ayudemos a mantener su proyecto educativo en base a las líneas por ellos mismos diseñadas.
      Pues viceversa..

      Besos

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  2. esta de escándalo ahora solo falta que también pongan las recetas y me pongo con ellas, cada semana una nueva en la mesa de mi casa, si hago eso en casa se pensaran que me e dao un porrazo en la cabeza

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    1. jajajaja...
      Pobre Luis, si se lo pedimos igual hasta lo hace. De buenazo que es...
      Gracias Miguel

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  3. esta de escándalo ahora solo falta que también pongan las recetas y me pongo con ellas, cada semana una nueva en la mesa de mi casa, si hago eso en casa se pensaran que me e dao un porrazo en la cabeza

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  4. Hola Ana, quiero aclarar que el menú de Dani permite hacer excepciones como tomar natillas o creps porque Dani tiene un buen control glucémico y todavía está disfrutando de la luna de miel. Niños, adolescentes y adultos con mal control glucémico, deben de evitar el consumo de alimentos que contengan azúcar y reemplazarlos por alimentos en los que el azúcar haya sido sustituido por un edulcorante. Recordar que este tipo de alimentos deben consumirse solo en ocasiones porque son alimentos libres de azúcar pero no de hidratos de carbono ,además suelen ser más ricos en grasas para compensar el sabor.
    Aprovecho para animar a las personas que tienen un mal control glucémico para que pidan ayuda a su educadora y endocrino para realizar los cambios oportunos en los tres pilares de su tratamiento.
    Saludos
    Merche

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