lunes, 4 de febrero de 2013

Volveremos al mar...


Es una necesidad más que un deseo en mi vida. De vez en cuando tengo que volver al mar. Cuando las situaciones me desbordan y siento que la soledad se hace demasiado patente, el cuerpo me pide pisar arena mojada y meter los pies en agua salada, que de tan fría me obliga a estremecerme.

Ahora estoy en medio de un momento así: quiero entender el por qué de mi ánimo no siempre positivo, y me encuentro una y otra vez reflexionando sobre los altibajos a los que me enfrento, no sé bien si derivados de la situación que estamos atravesando, o fruto de un cúmulo de tensiones atrasadas que han necesitado esta excusa para manifestarse de repente.

Este fin de semana ha sido especialmente complicado. Las glucemias de Dani han sido extraordinariamente altas, y las opciones que le ofrecíamos para bajarla pasaban todas por el movimiento más allá del sofá. Pero él no estaba receptivo, y su falta de interés generó tensiones que -al final- nos pasaron factura a todos. Dicen que soy alguien lábil porque lloro con facilidad... pero yo creo que no es así. En realidad lo que me pasa es que lloro todo junto. Cuando tengo que tirar del carro, saco fuerza de donde sea para afrontar los problemas, y me pongo en cabeza de pelotón para abrir paso siempre yo. Y claro, todo eso a la larga resulta agotador. Cuando ya no puedo más y las emociones se han acumulado hasta desbordarse, terminan saliendo de mi interior con la misma intensidad que si le quitáramos el tapón a una botella de cava recién agitada.

Unas veces lloro, otras escribo. Las más lloro y escribo... y a medio plazo la tranquilidad vuelve, aunque sea por un tiempo. Y con eso me voy conformando. No pido tanto, yo creo.

Pero todo esto es mucho más fácil cuando estoy junto al mar. Porque frente a él puedo caminar, y gritar, y perderme... y el viento que me despeina con tanta fuerza se lleva a la vez mis pensamientos atormentados, y me renueva por dentro. Me llena de energía positiva y sal.

No puedo tardar mucho. Ya hace demasiado tiempo que no nos vemos...debemos, cuanto antes, volver al mar.




10 comentarios:

  1. soy Elisa uffff igual que yo .
    un dia feliz xa mi son glucemias buenas.
    me duele la mandibula de aguantar y tener q sonreir cuando en verdad no lo haria
    a mi peke la dejo en el cole alas 9 cuento con 10 mints empiezo. trabajar a las 9 y me han dejado 10 mints ..al medio dia lo recoge mi padre me llamay me dice el valor y salgo corriendo. ponerle la insulina , imaginate xami peke q rriste solo tengo 15 mints , y despues corre al trabajo , q tengo 12 niño en mi aula de 1 año , salgo alas 16:30 y a la 16: 45 tocamirarlay poner insulina tb en la merienday asi ......cada dia y despues debwres de la mayor. y cena ...claro. la 10 me quedo dormida y xa colmo vendo mi casa laapuñetera crisis y como me toque limpiar a fondo ...sooooocorrro
    gracias Ana x q veas que......

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    1. Elisa cielo, las circunstancias de cada uno son las que son... y además nos toca llevar adelante esto. Es frustrante sentirse mal, y que te digan: "No puedes dejarte caer"...
      ¿Cómo que no? ¿Qué puedo hacer para evitarlo? Yo también estoy agotada, y triste y frustrada.

      Y encima me reducen el sueldo un 20% en dos años. Pero la hipoteca no. Ni los gastos habituales. Y el mundo gira alrededor de mi, y yo me siento mareada y sólo tengo ganas de derrumbarme.

      No veas como te entiendo, de verdad.

      Un besote.

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  2. Änimo Ana,son momentos difíciles,complicados e duros...pero pasarán.Seguro que pasarán,aínda que cando iso ocurre creemos que non será posible,pero como sempre se dí,despois da tormenta aparecerá a calma reparadora.
    En estes intres xa me gustaría saber poñer en letras tal como o farías tí para expresar todas as sensacións que me provocan esas túas doídas palavras,pero a poesía non e un dos meus dons,ben o sabes.
    Como tamén sabes que tes todo o meu apoio e a miña amistade,a pesares de que iso pouco poda servir de axuda
    Un bico...e ánimo

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    1. Bicos Juan, xa sei que ti sempre estás ó meu carón.

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  3. un beso enorme Ana
    y mi marido , siempre positivo , me dice este es nuestro año ( ojala )

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    1. Hasta yo, tengo que animarme pensando así...porque de lo contrario a veces me quedaría en la cama sin levantarme durante todo el día.

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  4. Hola Ana!
    Acabo de leer tu post de hoy, me ha encantado, como todos...
    Yo también estoy agotada y sí, tenemos derecho a derrumbarnos pero que quede entre nosotras porque si nos oye alguien ajeno nos mirará con cara extraña, qué saben ellos de diabetes infantil? Es tan fácil juzgar sin conocer.
    Menos mal que tenemos nuestras charletas que son tan repadorass como el mar, que, por cierto, a mí también me encanta!!!!
    Tómate con calma las glicemias altas, yo siempre le digo a Sofía, luego lo arreglaremos y ala, qué podemos hacer si no?
    Abrazos enormes!!!

    M.L.V.

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    1. Un beso enorme Montse. Gracias por tus palabras, siempre alentadoras, que comparten y comprenden a la perfección un vivir y un sentir.

      Ya hablaremos con calma.

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  5. De esta crisis no se escapa nadie yo no soy de contar mis problemas a nadie si no han pasado pienso si no me los pueden solucionar para que preocuparles solo os digo una cosa no hago planes para el futuro no se donde acabara todo esto los bancos se quedaran con todas las viviendas al no ser que les pongan solución de alguna manera Ana tienes mucha suerte de poder desahogarte en la playa ojala yo pudiera me paso semanas enteras sin dormí me encanta cuando escribes me demuestras que todos somos iguales y tenemos los mismos problemas muchos ANMOS F N 2

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    1. Por supuesto que todos somos iguales, F-n2; en esta batalla cada uno tiene sus propias guerrillas que ir afrontando. No creas que es oro todo lo que reluce, simplemente a veces encontramos formas de superar el día a día con más optimismo y otras no.

      A mi también me han bajado el sueldo, y -como todos- me pregunto cuanto más podemos aguantar sin reventar. No estás sola... ni eres la única, hija.

      Créeme, en mayor o menor medida todos estamos afectados. Un beso fuerte... de los que no entienden de crisis.

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