lunes, 18 de febrero de 2013

Aceptar una negativa

No conozco a ningún padre o madre que no hiciese cualquier cosa por complacer a sus hijos en un momento dado. Somos así, en el fondo debe ser inherente a la maternidad esa necesidad de protección y complacencia que tenemos hacia ellos. Porque a fin de cuentas... ¿qué nos satisface más que verlos sonreir?

Dicho esto, la vida es la que es, y no siempre podemos decir que si a todo, aunque nos encantase poder hacerlo... no es el caso.

En el cole de mi hijo han organizado una actividad deportiva para el próximo miércoles: aprovechando el tiempo tan bueno que están teniendo en la estación de esquí más cercana, han propuesto a los chicos una actividad de deporte y aire libre: se los llevan a la nieve....y ellos están encantados, claro. Y aquí surgen los problemas para un niño como el mío. Dani  no es un buen esquiador, puesto que esta es una actividad que puede poner en práctica de forma ocasional. Éste es un deporte  divertido para quien lo practica habitualmente, pero para las personas que lo realizan de forma esporádica, resulta agotador y extremadamente cansado, puesto que entre el esfuerzo  que se realiza en el aprendizaje y los nervios por hacerlo bien, se derrocha más energía de la necesaria y terminas por salir de las pistas con agujetas hasta en las pestañas.

Esto es por lo menos lo que me pasa a mi... ¡Me resulta extenuante! 

A Dani, como a cualquier niño, le encanta jugar con la nieve. El simple hecho de salir del cole con sus amigos y pasar un día entretenido -aunque sea a costa de un esfuerzo monumental- le parece maravilloso. Y yo lo entiendo, claro, porque todos hemos sido niños y nos hemos sentido fascinados por  estos pequeños conatos de libertad fuera de la rutina.

Sin embargo las circunstancias en este momento no van a hacer posible que  tome parte en la jornada de esquí. Para poder enviarlo con sus amigos, tendríamos que pedir un día libre en el trabajo su padre o yo y acompañarlo de excursión (y en estos momentos no están las cosas como para estas concesiones...); la otra opción sería que alguno de los profesores se hiciese cargo de él y se ocupase de de mantener sus rutinas durante todo el día, con disciplina prusiana: mediciones de glucemia de vez en cuando, toma de suplementos si el esfuerzo es elevado, cómputo de raciones a la hora de comer, determinación de la insulina...

Mi hijo, con 10 años y menos de 5 meses desde su debut, todavía no es autónomo como para tomar estas decisiones por sí mismo, lo que significa que depende de un adulto para estas cosas. Ni se me ha ocurrido planteárselo a los profesores que van a la actividad porque... ¿es justo para ellos pedirles que se responsabilicen de forma tan exhaustiva de un niño cuya circunstancia personal es la que es? Y si en vez de un niño fuesen 3 ó 4 con diferentes patologías... ¿es de recibo que les pidamos a los profesores ya no sólo una implicación tan elevada sino una preparación tan concreta para atender a cada uno de ellos? ¿Y si en la cima de una pista , surge una hipoglucemia derivada de un mal control -por haber asumido con buena fe algo para lo que no están preparados- seríamos capaces de no magnificar las cosas y afrontar los hechos con relativa serenidad?

Y lo que es más importante... ¿Estaría yo tranquila sabiendo que mi hijo está acompañado durante todo el día de personas que lo protegen y apoyan... pero que no saben de diabetes mucho más de lo que sabía yo hace unos meses?



 En este caso ....va a ser que no. Aún es muy reciente todo, y no estamos preparados todavía para asumir determinados riesgos.
Sin embargo él quiere ir, y nosotros queremos que vaya. ¿Cómo compaginar las cosas cuando las circunstancias no dan más de sí?

Pues... negociando. 

Esta vez se quedará en el cole con los compañeros que no van, pero el fin de semana lo llevaremos nosotros y esquiaremos juntos  el tiempo que nos parezca oportuno.Y si él quiere...¡Hasta nos podemos llevar un amigo!

12 comentarios:

  1. Nuria Beret ·

    Que complicado es todo y sobretodo cuando te pilla tan joven! !! Pero hay que ser positivo y aprender todos los días algo más. Yo llevo 20 años con diabetes 1 desde los 21 años y al principio fue horroroso, esa sensación de sentirte muchas veces mal con cualquier cosa que haces, pero uno al final vive con ello y se acostumbra. Tú llevas poco con el debut pero al final acabas conociendo tu cuerpo. Mucho ánimo campeón y piensa que tú puedes eso y mucho más lo único que con más cuidados. Un beso colega!!!

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    1. Gracias Nuria.
      Toooooodo se vuelve complicado en los inicios. Dentro de un tiempo todos sabremos más y seremos mucho menos dramáticos ¡seguro! pero aún necesitamos tiempo...

      Llegará. Todo llega. Siempre..

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  2. Ana si te sirve de consuelo uno de mis hijos no lo deje ir de excursión hasta que no fue mayo por que era muy inquieto y no me daba confianza el otro día comentaba una MAMA que CRUZ ROJA se avía ofrecido acompañar a su hija a la excursión de todas formas seguro que el fin de semana lo vais a pasar fenomenal F N 2

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    1. Pues verás, Dani ya ha participado en otras actividades con su clase. Siempre cosas que requerían un esfuerzo físico menor, y a las cuales en algún momento hemos podido acompañarles. Pero claro, en este caso se marchan a una actividad deportiva intensa, sin ningún control por parte de los profesores (que son deportistas pero no saben nada de diabetes), y eso me asusta un poco.

      Si fuese un poco más autónomo y resolutivo no tendría inconveniente en dejarlo ir, pero en estas circunstancias creo que es más prudente que se quede. Simplemente porque (no pasaría nada, ya lo sé) pero si pasase...

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  3. Lamento discrepar contigo, tú hijo tiene el mismo derecho que los demás niños a participar en las actividades organizadas por el colegio, y su enfermedad no puede ser obstaculo, no se trata de pedir a los profesores, se trata de que quien sea que el colegio designe se tiene que hacer cargo del alumno. Si tú hijo fuera en silla de ruedas te parecería normal que no lo llevaran a la nieve, y si fuera ciego, no lo verías una discriminación? Se que hace poco del debut, en esos momentos tienes unos sentimientos de devastación, de desvalimiento tal, que exculpas a todo el mundo, te faltan horas para estar encima de tu hijo, pero con el tiempo ves las cosas con otra perspectiva. Te aconsejo que mantegas una reunión con el colegio de tu hijo para que en futuras actividades quede muy claro que cuidados necesita el niño y quien se hará responsable.

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    1. El colegio está dispuesto a llevarlo. En ningún momento se han negado a hacerlo, es más, uno de los profesores de E. física me ha ofrecido la posibilidad de mandarle la comida (hecha por el colegio) en un tupper y se la calientan en la estación de esquí. Lo que no tengo claro, es que YO sea capaz de instruir a este hombre, en la necesidad de suplementos cada poco tiempo si el niño hace ejercicio de forma continuada. De todas formas, gracias por mostrar tu opinión también. Es necesario que exista la discrepancia para obligarnos a ver otros puntos de vista, tan necesarios como los demás.

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  4. Hola Ana
    q dificil la decision q tienes q tomar !!!
    No tienes ina asociacion de diabetes xq se q a veces acompañan a niños cuando hacen salidas con los colegios
    no me atrevo decirte q hacer, xo si q esta claro q tu decision sera hecha con amor
    elisa

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    1. Hola Elisa,
      la decisión ha sido basada en las opciones que teníamos y en que el niño no se sintiese discriminado por el hecho de tener un problema que no tienen sus compañeros. Afortunadamente no todos sus amigos acuden a esa actividad, con lo que hemos podido establecer una comparativa, aludiendo a....¿ves... fulanito tampoco va? y lo podemos llevar con nosotros el fin de semana.

      Finalmente no ha sido tan complicado, pero nos hubiese gustado mucho que fuese, eso sin duda.

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  5. Eres sorprendente. Fíjate cómo has dado la vuelta al problema y has encontrado una solución. Aprender a que no podemos hacer o tener todo lo que queremos también nos enseña a ser personas.
    Bravo, Ana!

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    1. Es la solución que nos parecía menos lesiva. Entiendo perfectamente que le apetezca ir, pero... no siempre podemos hacer todo lo que nos aptetece, y eso también es una lección que conviene tener clara cuanto antes.

      Un beso enorme Esther. O mil.

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    2. Cuántas perspectivas distintas, ¿verdad? Y todas pueden ser muy válidas. Estoy segura de que valorasteis todas las alternativas posibles para luego decidir cuál era la mejor opción, analizando pros y contras, desde vuestra realidad personal y familiar.Creo que es un proceso muy válido orientado a la resolución de problemas.
      Un saludo de Victoria Canosa

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  6. Me parece buena la opción de la otra alternativa, de hecho muy buena , yo tambien la he empleado en otras ocasiones, pero sin decir que no iba a causa de su enfermedad sino que la causa era otra, ya que en la primera ocasión que se me presentó el problema, le expliqué que no podia ir porque no habia nadie que lo controlara y sin expresarlo en un tiempo me dí cuenta que el niño estaba triste y llegó a decirme que no era feliz porque era dibetico, y lo que hice fue hablar con la asociación y poner un anuncio para que una persona diabética fuera con él, pagando claro, eran 3 dias, pero el niño fue a la granja con sus compañeros. Ahora ya, para salidas diarias puede apañarse solo y si duda siempre lleva un movil para poder hablar conmigo, para campamentos ya es mas complicado, pero de todos modos ahora que es mas facil no quiere ir, no sé si por la diabetes o por otras causas, pero bueno cuando esté preparado ya querrá. Pasarlo muy bien el fin de semana. Un abrazo. Inma

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