miércoles, 2 de enero de 2013

Año nuevo...


En este momento -como en tantos, supongo-  estoy en una encrucijada. Por una parte tengo la satisfacción de haber visto a mi hijo afrontar sus miedos y demostrarse a sí mismo que era capaz de ponerse la insulina solo. Pero por otro lado, me resulta difícil entender la razón por la que, apenas una semana después, ya ha dejado de hacerlo.

Surge la eterna dicotomía a la hora de tomar decisiones sin pasarse ni quedarse cortos. Hace apenas un mes, hablaba de la necesidad de retirar algunos privilegios para motivarlo a dar algún paso, por pequeño que fuera en dirección a su autonomía. En aquel momento parecía la decisión más razonable, y vista ahora con cierta perspectiva parece que supuso un acicate que impulsó a hacerlo. 
Sin embargo, por alguna razón, ahora mismo estoy convencida de que ese mismo sistema no daría resultado.
He visto en ocasiones a mi hijo con rabietas, enfadado con las cosas, y con una rebeldía desconocida para nosotros hasta ahora. Pero, nunca lo había visto sentarse en el baño, con la mano cogiendo un pellizco de piel en su barriguita, y diciéndose a si mismo entre lágrimas: ¡Tengo que hacerlo, tengo que hacerlo!

Es importante valorar, yo creo, los progresos. Hasta hace nada, se negaba a muchas cosas que ahora parecen rutinarias, y soñábamos con verlo avanzar un sólo paso. Cuando lo hizo, como es normal, se le pidieron dos ... y desde ahí intentamos motivarlo para que echase una carrera; sin darnos cuenta que a él no le gusta correr demasiado y que, por otra parte, el exceso de presión que él mismo se pone, puede venir derivado de tanta insistencia. ¿Acaso deberíamos promover otras tácticas? 

Quiero pensar, que más tarde o más temprano esta fase quedará atrás. Su psicóloga está convencida de que está en un punto de avance muy importante,  y que sólo necesita tiempo para autoconvencerse de que puede hacerlo... ¡Yo la creo, aunque a veces me desespere ir tan despacio!

Así que, con el año nuevo, debemos replantearnos la forma de afrontar este tema y  tratar de acercar posiciones por otra vía..

Puede que los problemas sean los mismos, pero siempre debemos encontrar una manera mejor y más apropiada de acercamiento a la solución. Así que, como aquí lo único importante es Dani, las oportunidades que necesite, corren de nuestra cuenta.

Y el cariño de regalo que va con ellas... también.


1 comentario:

  1. Creo que una forma que funciona y muy bien es cuando quieren salir con un grado de independencia mi hijo desde el principio lo tenia muy claro el no quería perderse las excursiones escolares ni las salidas y empezó a pincharse el solo muy pronto, primero empezó con los controles y de seguido con la insulina cuando empezó con la insulina nosotros solo se la poníamos en el trasero cuando le tocaba ya que el no llegaba bien. En el primer año no fue de colonias era muy reciente pero en el segundo ya fue por primera ves y disfruto muchísimo por que el ya sabia que tenia que hacer y no fue con miedo con el tema de pincharse y tomar controles, estábamos mas preocupados nosotros los padres que el. Así que mi consejo es que si se ve limitado por no pincharse y prefiere no tener limitaciones acabara aceptando que tiene que ser autónomo y retomar el control.

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