miércoles, 19 de diciembre de 2012

Refuerzo positivo

Acabamos de regresar de la consulta del Dr. Fariña (el pediatra de Dani, y también el especialista en diabetes que lo trata), vamos cada vez que nos pauta una visita -claro- primero cada semana, luego cada mes... ahora nos ha citado en febrero, dejando pasar las fiestas navideñas para poder observar con perspectiva la evolución del niño tras las cuchipandas familiares y excesos varios de estos días.


Venimos muy contentos porque, tras un mes algo inestable en el que hemos tenido ocasión para revolvernos contra el mundo, los resultados de la glicosilada han sido muy elocuentes: 6.9.... Lo cual, partiendo de un 14 inicial, sugiere un principio con importante control de la enfermedad y el tratamiento. Y eso nos satisface -hasta enorgullece, si se me permite- porque todos sabemos lo complicado que resulta en ocasiones persuadir a los pequeños de que deben hacer o comer algo concreto, "porque les va bien" cuando a ellos lo que realmente les pide el cuerpo, es otra cosa bien distinta...

Supongo que ha sido un momento de especial  satisfacción y también un estímulo importante para seguir la línea trazada, toda vez que los resultados parecen satisfactorios, y el control de Dani va saliendo reforzado de cada uno de sus pequeños/grandes pasitos.

Seguimos teniendo limitaciones, claro. Aún no puede con  determinadas cosas... pero,  estos últimos días ya ha conseguido coger la pluma y hacer él mismo la profusión de la insulina. No se toma el pellizco, ni se pincha, pero lo demás... poco a poco lo vamos afrontando.
Llegará el día en que rote las piernas, y  las nalgas supongo... quizá sea mucho pedirle, empezar de repente con todo a la vez, no sé...


Llegan momentos de mucho ajetreo. De fiesta continua, de reuniones familiares alrededor de la mesa, de pequeños o grandes sacrificios que deberá afrontar, pero hoy hemos aprendido que el esfuerzo merece la pena y que hay alternativas saludables y deliciosas para conseguir una dulce salud de hierro. El otro día la abuela  le preguntó qué quería para cenar en nochebuena, porque como todas las abuelas del mundo, está dispuesta a cocinar 25 platos diferentes con tal de que cada uno tenga su comida favorita en la mesa (cosa a la que yo me niego en rotundo, por cierto, pero no hay quien pueda con ella). Creo que le ha dicho que le gustaría cenar......¡albóndigas!


Y el día de navidad, a mediodía, cuando vengan a comer los que no han podido estar la noche anterior. Tendrá su recompensa de turrón, tal como le ha dicho el médico hoy.
Pues ya tenemos una buena razón para alegrarnos hoy.

Dani está bien, y con ello, todos nosotros

¡También!









3 comentarios:

  1. Como me alegro,Anna,Dani.La mejor recompensa para tan esfuerzo.Gracias por compartir esta gran noticia.
    besos
    Sonia Riquelme

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Sonia, es ciertamente una buena noticia. Dani no comprende del todo la importancia de la noticia que nos han dado hoy, pero está contento al vernos a nosotros. Y eso en sí mismo ya es imortantísimo.

      Besos

      Eliminar
  2. Ahhhhhhhhhhh qué buenas noticias hay hoy por aquí!!!!!

    Felicidades por esos progresos. Es la merecida recompensa.

    Ahora, a ver las fiestas con una sonrisa.

    ResponderEliminar