domingo, 2 de diciembre de 2012

Debut 9.- Controlar la ansiedad



A lo largo de mi vida, he tenido que luchar muchas veces contra situaciones extraordinarias que me han dejado temporalmente fuera de juego. He tenido, como todos, problemas laborales que me hundieron en la depresión, familiares que no han llegado a solucionarse del todo, altibajos de pareja... y he afrontado la muerte de mi madre, como algo mucho más doloroso de lo que imaginaba, pese a que en nuestro caso era un hecho esperado.

Mi reacción ante cada una de estas circunstancias ha sido siempre la misma: desfondarme emocionalmente y dejarme llevar por el desánimo y la depresión. Con frecuencia me he preguntado cuánto más se podía soportar... y por qué no me he merecido yo una vida, como la de otras personas, aparentemente más tranquila, y sin tantos altibajos.

Y ante cada uno de estos momentos inestables, siempre siempre he tenido que reconocer mi absoluta falta de control ante mi misma... y mi incapacidad para vencer el problema que me ha acompañado tantos años: la ansiedad.

Hasta que llegó el diagnóstico de Dani, no fui consciente de que debía aprender a dominar este tema. Era fundamental, porque en buena medida, de ello dependía que el niño hiciese lo mismo con la suya.

Porque claro, ¿cómo pedirle a una personita de 10 años, que está aprendiendo a convivir con las nuevas reglas de su vida, que se controle y reaccione con responsabilidad y madurez, si tú no eres capaz de ser equilibrada y actuar de la misma manera?

Es muy fácil volverse impaciente, rebelde, contestatario. Es sencillísimo convertirse en la víctima de una enfermedad que ha llegado sin avisar y que te ha colocado como centro de atención de toda la familia. Es imposible no sucumbir a veces, al hecho de que en un momento dado podemos manipular a los demás utilizando la pena como arma...
Pero eso no tiene nada que ver con la diabetes, y no debemos permitir que nos confundan , y nos coloquen al borde del chantaje emocional... ¡son niños! y van a intentar sacar partido de cualquier cosa que crean beneficiosa para ellos, sin por supuesto plantearse si es o no conveniente para su salud....o su educación.

Antes de exigirle a nuestros hijos que sean personas centradas, equilibradas y de reacciones cabales, debemos plantearnos desde nuestro propio interior, si no estarán siendo el reflejo de lo que ven alrededor. De lo que nosotros mismos proyectamos. Yo tengo claro que cuando me siento confusa o triste, cuando estoy preocupada o cansada él es perfectamente receptivo a mi situación, y empatiza al instante conmigo. ¿Cómo no iba a influirle verme a mi ansiosa ?

La psicóloga que trata su fobia a las agujas, ha considerado que el primer paso para llegar a obtener los resultados que necesitamos, es conocer al niño lo suficiente... ¡Y tratar la ansiedad que él también tiene!

Entre los deberes que le ha mandado hacer, hay una serie de ejercicios de reflexión y escritura, que están ilustrados por una frase que me permito copiarle:

¿Te das cuenta de que tu nerviosismo empieza normalmente
con los pensamientos que tienes?
Pues acuérdate: Tú decides lo que quieres pensar 
en cada momento...


Es fundamental que ayudemos a los chicos  a equilibrarse y a llevar las cosas lo mejor que puedan. Pero ... es imprescindible que nos ayudemos antes  a nosotros mismos, para hacer su mismo camino en paralelo; porque en cualquier momento pueden necesitar coger nuestra mano... y no podemos defraudarles al no estar a su lado, simplemente porque hemos querido correr demasiado..

La ansiedad no es buena compañera.
Nuestros hijos sí.




7 comentarios:

  1. Ana me quede viuda con 39 años con tres hijos de 18 16 10 año lo mas cómodo para mi hubiese sido sentarme a llorar pero que seria de mis hijos tuve que sacar fuerzas sabes como cuando mi hijo el mediano me trajo un suspenso cosa que nunca avía pasado antes hoy el mayor es aparejador ingeniero de caminos y arquitecto y los dos pequeños informáticos eso porque no me quede sentada llorando lo primero en el mundo son ellos perdona pues no escribo muy bien un beso muy muy fuerte fan numero 2

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    1. Eres una persona sensacional "fan número 2", un ejemplo para tantas otras que a veces nos sentamos en el quicio de la puerta sin saber exactamente qué hacer.

      Tienes toda la razón. Lo primero son ellos... pero no lo único. Nosotras también debemos encontrar un horizonte propio. No sabes cuánto me alegro de que tu familia tenga el suyo, porque seguro que tú eres una parte fundamental de su éxito.

      Un beso enorme... enorme!

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  2. hola Ana ,
    pues sí, q duro es todo .
    desde q debuto mi hija , mi marido despues de 16 años trabajando en la misma empresa a la calle !!! suspension de pagos .sigue sin trabajo , vendo mi casa nos tendremos q ir a casa de mis padres claro , si se vende xq sino no se q haremos .xa colmo el viernes se me rompio el coche .....si te contara un monton de cosas mas y aun tengo qlevantarme y sonreir a la vida .estoy reventada d sonseir y no recibir nada a cambio
    gracias Ana

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    1. Sonreir cuando el cuerpo te pide otras cosas,es un ejercicio dificilísimo. No siempre tenemos disposición para sacar de nuestro interior la fuerza necesaria para afrontar el día a día... ¡Y es que nosotras también somos personas!
      Yo me quedé sin padres también muy jovencita, y he tenido que afrontar sola un montón de situaciones de las que te marcan para siempre.
      Muchas veces me cuesta levantarme para venir a trabajar, y daría cualquier cosa por tener una excusa que me permitiese quedarme durmiendo durante meses hasta que todo esto vaya fluyendo con cierta dosis de tranquilidad (si es que eso llega algún día).

      Por lo que cuentas tu situación es muy dura. El trabajo en los tiempos que corren es un bien escaso, pero el dinero que nos reporta es imprescindible... y cuando se juntan tantas cosas parece que no vamos a salir del pozo nunca.

      Creo que tienes todo el derecho a sentirte así. Sería imposible hacerte pensar lo contrario; pero también te digo que ante la tragedia nos crecemos, y frecuentemente salvamos los problemas mejor de lo que suponíamos.

      Ojalá pudiera darte un abrazo de consuelo y amistad... o mi mano para que te agarres a ella. Siempre es más fácil seguir caminando, cuando tienes un punto de apoyo.

      Si te sirve, te lo mando igualmente a través de este extraño medio que compartimos.

      Un beso enorme, y todo lo mejor para ti.

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    2. gracias Ana
      un besazo

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  3. Esa es "mi" Ana!!!! La que saca un aluvión de fuerza interior como un volcán cuando las cosas le vienen al revés. Y se crece, y se demuestra a si misma y al mundo, que hay mujer para rato, invencible, a pesar de que su ternura haga correr por sus mejillas ríos de lágrimas con facilidad.
    Estoy orgullosa de ti, de ser tu amiga, de aprender de ti, de ver cómo le das la vuelta a las circunstancias para no solo ayudar a Dani y a ti, sino a todos.
    Tienes un potencial enorme y sabes cómo encauzarlo. Felicidades, niña.

    Gracias, gracias, gracias, por honrar con mis fotos, una entrada tan íntima, emotiva y sincera. Te quiero, fea.

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    1. Tu sabes perfectamente que yo a ti también.

      ¡Y Dani.......ni te cuento!

      Besos mil.

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