lunes, 26 de noviembre de 2012

Debut 7-Altibajos emocionales


En el día a día es frecuente encontrar momentos de inestabilidad y confusión emocional. En  la vida cotidiana de todos los días, me refiero, independientemente de que haya o no circunstancias que colaboren a magnificar los balanceos mentales.

He notado que, desde hace un tiempo estoy irremediablemente cansada. A veces llego a notar una sensación de fatiga tan extrema que me pregunto cómo voy a ser capaz de afrontar mi jornada si apenas tengo fuerzas para levantarme de la cama. El cuerpo me pide dormir, pero no consigo que mi sueño sea reparador. Trato de descansar en cuanto tengo un rato libre,  pero soy incapaz de relajarme.. y así las cosas mi sensación de agotamiento parece no tener fin. 
No descanso, por más que duerma, mi nivel de ansiedad aumenta y estoy notando que se empieza a percibir en mi cara el efecto devastador de la extenuación o del estrés... que no sé si es lo mismo.

Mi cuerpo nota, por fuera y por dentro que la implicación en este momento de mi vida, en esta situación sobrevenida, está siendo extraordinaria. Y no sé si eso es bueno o malo... sólo sé que en lo que a mi concierne es inevitable. Soy así..

Trato de racionalizar las cosas, y de plantearlas con sentido común. A fin de cuentas esto no es tan difícil, ni por supuesto resulta un drama insalvable. Millones de personas conviven a diario con la diabetes, haciendo vida aceptablemente normal (si es que ésto significa algo), pero claro, aparece el lado yang del cerebro replanteando la realidad desde el punto de vista egocéntrico, y llegamos a otra conclusión bien distinta: - y si esto es así... ¿Por qué estoy tan agotada? ¿es el estrés una parte del proceso de adaptación a la nueva rutina?

Algunas mañanas me levanto con ideas peregrinas, busco excusas para quedarme en cama, me quejo del colchón, del frío o de la lluvia, del trabajo que no me motiva, de las relaciones interpersonales y -esta mañana- hasta de la báscula de baño que parece haberse posicionado también en mi contra.

No tengo tiempo para hacer deporte (aunque tampoco me importa mucho, porque nunca me ha gustado), ni para salir a hacer fotografías, -cosa que sí echo de menos- porque cuando realizo alguna , luego no tengo ganas de sentarme a editar. Así que, para no tener la sensación que dejo las cosas a medias, hago las estrictamente imprescindibles para no sentirme culpable de abandono.

Pero necesito recuperar la energía que se ha quedado en algún punto del camino, porque de ella depende mi capacidad para seguir remando en este mar de aguas no siempre calmadas, por el que debemos navegar ahora.

Y no sé como... hoy no sé cómo..












13 comentarios:

  1. Has expresado, a la perfección, mis sensaciones, yo añadiría el miedo, a veces irracional al futuro, es decir, a algo que todavía no existe y que no sé si será bueno o no pero que ya presupongo malo. Mi hijo debutó el 21 de agosto.
    Un abrazo....

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    1. El mío el 28 de septiembre.
      Es curioso darnos cuenta de la facilidad que tenemos para recordar algunas fechas que quisiéramos no tener presentes, que es inversamente proporcional a la capacidad de olvidar otras.

      Son sensaciones incomprensibles para quien no lo está viviendo. Supongo que es circunstancial; pero claro: mientras no llegamos vamos de camino...

      Otro para ti.

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  2. Hola si os sirve de consuelo hay mucha gente que se siente igual y no es por culpa de la diabetes desgraciadamente los tiempos que corre si no es por la crisis es porque estas en un trabajo que no te gusta o en un lugar que no es el quisieras estar estamos muchos que dormimos poco y mal y sentimos esas mismas sensaciones Ana una vez mas me siento identificada gracias ANA fan numero 2

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    1. Si, supongo que hay mucha gente en circunstancias parecidas, no hay más que mirar alrededor para darnos cuenta de que nuestra sociedad está herida y sus miembros sufren por ello.

      Yo no soy una excepción... al contrario. Sólo una más.

      Besazo, fan número 2.

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  3. Tranquilas mamás!!! me imagino como os sentís, porque hace 26 vi a mi madre sufriendo igual o más q vosotras... No es q tengamos un medidor de penas (ya nos llega con el glucómetro) pero lo digo pq mi madre tardó muuuchos años en conocer a otra madre en su misma situación, por lo tanto, yo también tardé lo mismo en conocer a más niños con "mi problema". Así q tirad pa'lante: es una enfermedad crónica pero sabiendo llevarla vuestros hijos llegarán tan lejos como quieran. Sé q tenéis un extra más para preocuparos por vuestros hij@s pero llegará el momento en q no penséis en la diabetes las 24 horas; miedos siempre habrá, pero quién no los tiene ??? ...llegará el día en que será algo muy normal pincharse el dedo y tener un subidón o un bajón y sabréis, vosotras y los niños, manejarlo como si nada. Espero q estemos por aquí para que me lo contéis. Un abrazo saludable :) Marthazul.

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    1. Gracias Marta. Yo sé que tienes razón...
      Sólo nos hace falta tiempo pero eso es justamente algo de lo que no siempre disponemos, porque nos vence el desánimo y cierto nivel de desasosiego.

      Pero llegaremos....yo sé que llegaremos. Entre todos nos lleváis en volandas allá donde debemos estar.

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  4. Tranquilas mamás!!! me imagino como os sentís, porque hace 26 vi a mi madre sufriendo igual o más q vosotras... No es q tengamos un medidor de penas (ya nos llega con el glucómetro) pero lo digo pq mi madre tardó muuuchos años en conocer a otra madre en su misma situación, por lo tanto, yo también tardé lo mismo en conocer a más niños con "mi problema". Así q tirad pa'lante: es una enfermedad crónica pero sabiendo llevarla vuestros hijos llegarán tan lejos como quieran. Sé q tenéis un extra más para preocuparos por vuestros hij@s pero llegará el momento en q no penséis en la diabetes las 24 horas; miedos siempre habrá, pero quién no los tiene ??? ...llegará el día en que será algo muy normal pincharse el dedo y tener un subidón o un bajón y sabréis, vosotras y los niños, manejarlo como si nada. Espero q estemos por aquí para que me lo contéis. Un abrazo saludable :) Marthazul.

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  5. Todo los nervios, los miedos y el estrés terminan pasando factura cuando empiezas a relajarte, quitándonos el sueño, dejándonos extenuados de agotamiento. Abandónate un poco, niña. Eres un torbellino de energía y con un pequeño respiro cogerás fuerzas para seguir. Fíjate en las palabras de Marthazul, qué maja!, y aunque te resulte insoportable, oblígate a darte cuenta de que ésto no va a poder contigo.
    El otoño no es la mejor época del año para estos ánimos, pero los abrazos sí que aportan energía. Me gustaría abrazarte fuerte, fuerte, en persona, durante mucho rato, sin hablar, sólo transmitiéndote cariño y fuerza. De momento, deja que sea virtual, pero no menos intenso. Ánimo, corazón. TKM

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    1. Querida Esther,
      tu me conoces mejor que nadie y sabes que esto es fruto de la tensión y el desconcierto que llevamos encima esta temporada. Pero, también sabes que aunque llegue a estar hundida... arrastrada por el suelo, volveré a levantarme. Porque por encima de todo está el bienestar de Dani y frente a eso, no hay depresión que me derrumbe.

      Aunque me zarandee algunas veces hasta hacerme perder el equilibrio.
      Yo también te quiero a ti. Mucho.....muchísimo.

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  6. Si cierto que que no es lo unico por lo que mucha gente sufre en la vida pero.... mi experiencia como madre de una niña de 3 años (ahora 4) hace ya 1.año y cinco meses puedo decir que fue desgarrador , doloroso, totalmente lleno de impotencia,sufrimiento,y culpabilidad sin saber por que y un largo etc....y transcurrido este tiempo. todos esos sentimientos son mas leves peero de vez en cuando vuelven con fuerza en momentos en los q te das cuenta que. a tu hija aunque tuu quieras que todo sea normalidad en su vida hay muchas cosas q no lo son, cuando se ponen malitos.....y luchas con todas ttus fuerzas para darle normalidad a tu pequeña y gracias a eso la ves creciendo feliz pese a todo... y si claro q pasa factura no ya cuando uno se tanquiliza sino durante la adaptacion tales como ansiedad, depresion...,,,y a algunas mamis no hemos tenido quizas la fuerza para luchar contra nuestra cabeza pero lo que si es cierto es q si que la tenemos para tuchar todos los dias poir los seres mads importantes del mundoNUESTROS HIJOS

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    1. Es difícil asumir que la vida de nuestros hijos ha de ser tan radicalmente distinta a lo que nosotros pensamos que debía ser... a lo que soñamos incluso.

      Creo que tenemos todo el derecho a sentirnos así, igual que ellos, a hacerse preguntas. Es normal, y absolutamente razonable.

      De todas formas, sabe que aunque no pueda proporcionarte energía para subir montañas, aquí tienes mi mano amiga, si alguna vez necesitas asirte a ella para tomar resuello, antes de continuar caminando.

      Un besote

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  7. E complicado dar ánimos cando a situación esta así porque un non sabe mui ben que decir,pero seguramente muitas das 2800 visitas que ten este blog en ¿15,20 dias? sí se sentirán mais animadas o leer todas esas emocións vertidas por aquí

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